22 noviembre 2015

Fiesta de Cristo, Rey del universo


Instituida por el Papa Pio XI, el 11 de diciembre de 1925, esta solemnidad cierra el tiempo ordinario. Su propósito es recordar la soberanía universal de Jesucristo. Es una verdad que siempre la Iglesia ha profesado.

Cristo es rey por derecho propio y por derecho de conquista. 

Por derecho propio: lo es como hombre y como Dios. 
 Jesucristo en cuanto hombre, por su Unión Hipostática con el Verbo, recibió del Padre "la potestad, el honor y el reino" (cfr. Dan. 7,13-14) y, en cuanto Verbo de Dios, es el Creador y Conservador de todos cuanto existe. Por eso tiene pleno y absoluto poder en toda la creación (cfr. Jn. 1,1ss).

Por derecho de conquista, en virtud de haber rescatado al género humano de la esclavitud en la que se encontraba, al precio de su sangre, mediante su Pasión y Muerte en la Cruz (cfr. 1 Pe. 1,18-19).

El Padre lo puso todo en manos de su Hijo. Debemos obedecerle en todo. No se justo apelar al amor como pretexto para ser laxo en la obediencia a Dios. En nuestra relación con Dios, la obediencia y el amor son inseparables. 


 "El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él.» - Juan 14,21  Los mártires nos dan ejemplo. Prefirieron morir antes de negar a Jesús. Muchos mártires del siglo XX en México, España, Cuba y otros lugares murieron gritando ¡Viva Cristo Rey!. También en nuestro siglo. Ninguna persona, ni ley, ni entidad esta por encima de Dios. 

El Pontífice León XIII enseñaba en la "Inmortale Dei" la obligación de los Estados en rendir culto público a Dios, homenajeando su soberanía universal. Diferente a los hombres, Dios ejerce siempre su autoridad para el bien. Quien confía en Dios, quien conoce su amor no dejará de obedecerle en todo, aunque algunos mandatos sobrepasen su entendimiento." *1
  
"Celebramos hoy, último domingo del año litúrgico, la solemnidad de nuestro Señor Jesucristo, Rey del universo. Sabemos por los Evangelios que Jesús rechazó el título de rey cuando se entendía en sentido político, al estilo de los "jefes de las naciones" (cf. Mt 20, 25). En cambio, durante su Pasión, reivindicó una singular realeza ante Pilato, que lo interrogó explícitamente:  "¿Tú eres rey?", y Jesús respondió:  "Sí, como dices, soy rey" (Jn 18, 37); pero poco antes había declarado:  "Mi reino no es de este mundo" (Jn 18, 36).
En efecto, la realeza de Cristo es revelación y actuación de la de Dios Padre, que gobierna todas las cosas con amor y con justicia. 

El Padre encomendó al Hijo la misión de dar a los hombres la vida eterna, amándolos hasta el supremo sacrificio y, al mismo tiempo, le otorgó el poder de juzgarlos, desde el momento que se hizo Hijo del hombre, semejante en todo a nosotros (cf. Jn 5, 21-22. 26-27). " *2

Fuentes: 1.Corazones.org 
2. Explicación del Papa Benedicto XVI en el Angelus 2008


Aquí les dejo un video que personalmente me encanta, es el "Aleluya" de Händel Messiah - Hallelujah Chorus, en este caso dirigido por André Rieu y su orquesta.

"King of kings and Lord of lords,
and He shall be forever and ever"
"Rey de reyes, y Señor de señores,
El reinará por los siglos de los siglos"


Si así le cantan humanos, como se escucharán los cantos de los ángeles.....
Dios les bendiga

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