14 abril 2014

¡Sacerdotes, no líderes!



"... Sois personas que habéis hecho del Evangelio una profesión de vida.

Del Evangelio deberéis sacar los criterios esenciales de fe –no meros criterios psicológicos o sociológicos– que produzcan una síntesis armónica entre espiritualidad y ministerio.

Sin permitir una “profesionalización” del mismo, sin rebajar la estima que debe mereceros vuestro celibato o castidad consagrada, aceptada por amor del Reino, en una ilimitada paternidad espiritual (cf. 1Co 4,15): “A ellos (los sacerdotes) debemos nuestra regeneración bienaventurada –afirma San Juan Crisóstomo– y conocer una verdadera libertad” (Sobre el sacerdocio, 4-6).

Sois participantes del sacerdocio ministerial de Cristo para el servicio de la unidad de la comunidad. Un servicio que se realiza en virtud de la potestad recibida para dirigir al Pueblo de Dios, perdonar los pecados y ofrecer el sacrificio eucarístico (cf. Lumen gentium, 10; Presbyterorum ordinis, 2).
  Un servicio sacerdotal específico, que no puede ser reemplazado en la comunidad cristiana por el sacerdocio común de los fieles, esencialmente diverso del primero (cf. Lumen gentium, 10).

Sois miembros de una Iglesia particular, cuyo centro de unidad es el obispo (cf. Christus Dominus, 28), con quien todo sacerdote ha de observar una actitud de comunión y obediencia. Por su parte los religiosos, en lo referente a las actividades pastorales, no pueden negar su leal colaboración y obediencia a la jerarquía local, alegando una exclusiva dependencia respecto de la Iglesia universal (cf. ib., 34). Mucho menos sería admisible en sacerdotes o religiosos una práctica de magisterios paralelos respecto de los obispos –auténticos y solos maestros en la fe– o de las Conferencias Episcopales.

Sois servidores del Pueblo de Dios, servidores de la fe, administradores y testigos del amor de Cristo a los hombres; amor que no es partidista, que a nadie excluye, aunque se dirija con preferencia al más pobre. A este respecto, quiero recordaros lo que dije hace poco a los superiores generales de los religiosos en Roma: “El alma que vive en contacto habitual con Dios y se mueve dentro del ardiente rayo de su amor sabe defenderse con facilidad de la tentación de particularismos y antítesis que crean el riesgo de dolorosas divisiones; sabe interpretar a la justa luz del Evangelio las opciones por los más pobres y por cada una de las víctimas del egoísmo humano, sin ceder a radicalismos sociopolíticos que a la larga se manifiestan inoportunos, contraproducentes” (A los superiores generales de las órdenes religiosas, 24 de noviembre de 1978) .

Sois guías espirituales que se esfuerzan por orientar y mejorar los corazones de los fieles para que, convertidos, vivan el amor a Dios y al prójimo y se comprometan en la promoción y dignificación del hombre.
Sois sacerdotes y religiosos; no sois dirigentes sociales, líderes políticos o funcionarios de un poder temporal. Por eso os repito: “No nos hagamos la ilusión de servir al Evangelio si tratamos de 'diluir' nuestro carisma a través de un interés exagerado hacia el amplio campo de los problemas temporales” (Discurso al clero de Roma, 9 de noviembre de 1978) .

No olvidéis que el liderazgo temporal puede fácilmente ser fuente de división, mientras el sacerdote debe ser signo y factor de unidad, de fraternidad. Las funciones seculares son el campo propio de acción de los laicos que han de perfeccionar las cosas temporales con el espíritu cristiano (cf. Apostolicam actuositatem, 4)...."



Encuentro del Santo Padre Juan Pablo II con los sacerdotes diocesanos y religiosos
Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.  Sábado 27 de enero de 1979 


1 comentario:

  1. Anónimo6:41 p.m.

    Has God sent a prophet? www.thewarningsecondcoming.com
    Be sure to read about the “Seal of the Living God” found on the homepage links - *a Biblical reference to this topic: Rev. chapter 7

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