20 agosto 2013

Diferencia entre depresión psicológica y desolación espiritual


Muchas personas piensan cada que se sienten tristes, simplemente decaídas, o desanimadas se explican con que tenía una depresión simple, pero desde que he estudiado religión me he dado cuente de la diferencia entre que alguien presente síntomas de depresión y otra cosa (aunque algo parecida tal vez en la tristeza) es que alguien tenga desolación espiritual.

Nos dice San Ignacio en sus Ejercicios Espírituales* que una persona desolada tiene estos "síntomas" si le pudieramos nombrar así:

•    obscuridad del alma y confusión interior,
•    propensión a las cosas mundanas y bajas,
•    toda perturbación,
•    inquietud o tentación contra la fe, la esperanza, el amor.
•    La persona desolada se siente pues triste, tibia, perezosa, y abandonada de la misericordia de Dios su Creador y Señor.

Y como vemos estas características se aplican a la vida espiritual, en este caso podemos decir que el ánimo solo es bajo para eso las cosas espirituales y con sentido sobrenatural, ya que como ahí mismo se nombra hay una propensión a buscar o andar en cosas "mundanas" como son tener intereses egoístas, materialistas y superficiales o simplemente "mundanos".

Podría entenderse que la persona en desolación esta triste y se siente perezosa pero solo para las cosas espirituales, al tiempo que se siente alejada de Dios.

La persona deprimida (según la psicología) aparece como una persona triste, decaída, y con más características pero que se presentan en cuanto a la vida total de la persona, no únicamente espiritualmente, en este caso los síntomas, según la web Medline Biblioteca Nacional de Medicina EUA:
La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera una que otra vez durante períodos cortos.

•    Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.

•    Pérdida de placer en actividades habituales.
•    Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.
•    Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.
•    Cansancio y falta de energía.
•    Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
•    Dificultad para concentrarse.
•    Movimientos lentos o rápidos.
•    Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
•    Sentimientos de desesperanza y abandono.
•    Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.

Estos síntomas nos ayuda a ver cuando de verdad estaríamos deprimidos y cuando estamos en desolación espiritual.

Ya que en la depresión real se afectan otras áreas de la vida, y no necesariamente tiene que ver con nuestras prácticas espirituales, y que cuando uno esta en desolación no le dan ganas de morirse ni tiene todos los demás sintómas de la depresión.

Creo que la mayor diferencia es que en la desolación no se puede uno concentrar en las cosas espírituales esto es en la oración, en el rezo, siente uno fastidio, tristeza, o no le haya el gusto, o puede sucederle como le pasaba a Santa Faustina que vivía unos sufrimientos espírituales muy grandes, pruebas y tinieblas y pasar tentaciones.

Esto depende del tipo de sufrimiento, pues si fuera solo fastidio para las cosas espirituales o tristeza por eso mismo tal vez si a esa persona le dijeran que si quiere divertirse en algún entretenimiento (digamosle mundano) como ver tv, ir al cine, EN LUGAR de rezar, orar u otra cosa de valor espiritual en ese momento de desolación se encuentra con gran ánimo y se entusiasma hacia esto, no así la persona deprimida.

En cambio cuando no estamos en desolación gustosamente oramos, rezamos, meditamos, leemos libros espírituales y tendemos a pensar en cosas espirituales y no las cambiaríamos por algún entretenimiento “mundano”.

Aunque no por eso estoy condenando los entretenimientos mundanos, sino que todo tiene su tiempo, el problema sería cuando en desolación quisiéramos SUSTITUIR O CAMBIAR la práctica espiritual con el entretenimiento u ocupación mundana.  Este problema es sumamente dañino para nuestra vida espiritual. Pero San Ignacio nos da algunos consejos.

Remedios contra la desolación

Que no debe hacerse en tiempos de desolación

"En tiempo de desolación no debemos revisar ninguna decisión de nuestra vida espiritual, ni de nuestro estado de vida, ni hacer cambio de ninguna clase..

¿Qué hacer?

1)    “…perseverar en las decisiones previamente tomadas por ejemplo el día antecedente a la tal desolación, o en la determinación en que estaba en la antecedente consolación.
2)    “..debemos modificar nuestro modo de proceder en sentido contrario al impulso de la desolación, así como es en insistir más en la oración, meditación, en examen de uno mismo y en alguna forma de hacer penitencia

La razón de esto es que mientras una persona está en verdadera consolación, no la dirige su propio instinto, sino el del espíritu bueno, en tanto que en la en la desolación está bajo el influjo del mal espíritu, con cuyas sugerencias nada bueno podemos hacer."

3)    “Cuando nos sentimos agobiados en desolación, debemos avivar en nuestra mente la idea de que por el momento Dios nos prueba, dejándonos a nuestros propios recursos, para demostrarnos que en realidad disponemos de los medios ordinarios para resistir victoriosamente a los ataques de nuestro enemigo.

En efecto, es cierto que tenemos la fuerza para proceder así, ya que siempre está de nuestro lado el poder divino, aunque no sintamos para nada su presencia dado que Dios nos ha retirado el fervor sensible de nuestra caridad.

Sin embargo, nos ha dejado la gracia suficiente para proceder con rectitud y para desempeñar nuestro papel en la Historia de la Salvación."

4)    El que está en desolación, mucho le ayudará el fomentar una gran paciencia y fortaleza de espíritu que desprecie las molestias descritas arriba y se oponga diametralmente a ellas.
“Debemos también reavivar la virtud de la esperanza, que permanece en nosotros, y fomentar pensamientos positivos de que pronto seremos consolados.

5)    En este caso por experiencia les digo que ayuda muchísimo pedir todas las gracias y aumento de virtudes que necesitemos a Nuestro Buen Dios  por medio de la intercesión de Nuestra Madre la Santísima Virgen María con el rezo del Rosario. Y repetir a cada momento "Jesús yo confío en Ti".

*Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola, traducción castellana moderna, de Pablo López de Lara S.J. Nums.317 a 321
*

2 comentarios:

  1. Anónimo7:03 a.m.

    . COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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  2. Anónimo5:30 p.m.

    Cierto hay abundantes formas de cultivar y desarrollar la inteligencia espiritual, el problema radica en la falta de contacia y debilidad ante la primera adversidad

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