06 junio 2013

La virgen María nos enseña a orar: Segunda Enseñanza

Para orar debes tomar tu tiempo

"Orar es tener un encuentro con Nuestro Señor.

Si queremos vernos con alguien, tendremos que disponer del tiempo para hacerlo. Uno tiene que sentarse a tomar un cafecito o comer el almuerzo junto con su interlocutor, y conversar. ¡Lo que importa es disponer del tiempo!

Nuestro gran pecado capital hoy en día, es que no disponemos de tiempo para Dios. El 25 de Agosto del 1982 la Santísima Virgen María dijo: El pecado del mundo consiste en el hecho de que la gente no está interesada en Dios. Las ciudades y los pueblos están llenos de templos... pero la gente no se acerca a ellos para preguntar cómo deben vivir. El pecado del mundo consiste en esto, en que la gente no tiene tiempo ni interés en Dios.” Tenemos tiempo para todo lo demás, pero cuando decimos no tener tiempo para orar, en realidad estamos diciendo que no tenemos tiempo para Dios.

La Virgen María nos esta pidiendo que nos demos tiempo para orar. Nos ha dicho: “Oren cuando puedan, oren como puedan, pero oren siempre más y más. Luego añadió: Cuando uno podría orar hasta cuatro horas diarias. Pero yo sé que muchos de ustedes no comprenden esto todavía porque piensan que pueden vivir mediante sus obras solamente”.

De manera que el 5 de Julio del 1984, la Virgen nuevamente rogó: “Queridos hijos siempre comiencen y terminen sus trabajos diarios con oración...últimamente han estado trabajando mucho y orando poco. Por lo tanto, oren más. En la oración encontrarán descanso.


En la oración “Padre Nuestro”, Nuestro Señor nos enseñó a decir: “No nos dejes caer en tentación”. La gran tentación de hoy es depender absolutamente en nuestros propios recursos, en tratar de seguir adelante sin la ayuda de Dios. No obstante, el “sin Mí, nada podrán hacer” sigue siendo una verdad vigente. ¡Sin Él no podremos lograr absolutamente nada!

Cuando dos personas están enamoradas, el tiempo se detiene para ellos. Cada uno emplea su tiempo para amar al otro. Cuando no queremos dedicarle tiempo a la oración, ¿qué es lo que realmente estamos diciendo?“Realmente no amamos a Dios.”

“Estamos enfermos espiritualmente.”

Cuando no tienes apetito para comer, estas fisicamente enfermo. Cuando no tienes deseos de orar, estás espiritualmente enfermo. Si se te obliga a comer sin tu tener ganas, estás físicamente enfermo. Haz perdido el apetito. Si para orar se te tiene que obligar, es porque estás espiritualmente enfermo. Haz perdido el apetito por Dios.

Tenemos necesidades básicas como el comer y el dormir. Cuando no comes, tienes hambre. Cuando no duermes, tienes sueño. Cuando no oras y no sientes nada, entonces Dios ya no constituye una necesidad básica en tu vida. ¡Haz perdido a Dios!

Tratamos de disimular este ateísmo gimiendo que estamos demasiado ocupados. Con todo, tenemos tiempo para comer, tiempo para dormir, tiempo para trabajar, tiempo para la televisión (algunas veces de 3 a 4 horas cada día) – pero, ¿no tenemos tiempo para Dios? Quiere decir entonces que en realidad somos ateos. ¡Hemos perdido la fe!

Lo paradójico es que, si nosotros le dedicamos tiempo a Dios, entonces Dios nos concederá todo el tiempo que necesitamos para todo lo demás. Luego si no tenemos tiempo para Dios, pronto descubriremos que estaremos oprimidos por el tiempo, inclusive para las cosas que debemos hacer.

El día 24 de Junio del 1983, la Virgen le pidió a Jelena que organizara un grupo de oración: “Deseo tener grupos de oración en el que cada uno participe. Recomiendo particulamrmente estos grupos para la gente joven (ya que no tiene mayores compromisos) y especialmente para aquellos jovenes que deseen llevar una vida consagrada.”

A los que formacen parte del grupo de oración de Jelena, la Virgen les pidió por lo menos tres horas de oración diarias - ¡tres horas! Por lo menos hora y media en la mañana y hora y media en la noche.

Si oras, por la mañana y por la noche, evitaras que tu día se enrede con tus cosas. Verás que terminarás tu trabajo antes de lo acostumbrado y que podrás controlar el tiempo fácilmente – más de lo que te imaginas.

De manera, pues, que ahí lo tienen. ¿Cuánto tiempo empleas en orar? La Virgen María nos está diciendo que lo que más se necesita no son esas oraciones espontaneas y sin preparación previa, sino más bien oraciones profundamente consientes y sencillas, tanto al comenzar como al terminar cada día.

Ella quiere que seamos personas eminentemente orantes, comprometidas con la oración, personas que estemos insatisfechas con tirarle a menudo a Dios las migajas de nuestras plegarias. La Virgen nos está pidiendo que nos comprometamos a orar no ligeramente, sino fervientemente."

Fuente: La Virgen María en Medjugorje, nos enseña a orar. Rev. Albert J.M. Shamon.

1 comentario:

  1. Gracias Dios mio santo..Dios los bendiga a todos a usted y ami..

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