27 agosto 2012

¿Qué implica el Primer Mandamiento?

PRIMER MANDAMIENTO
"Amarás a Dios, sobre todas las cosas". "No tendrás otros dioses delante de mí" (Ex.20,3) "Amarás a Yahvé, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas" (Deut. 6,5) (Lc. 1 0, 27)

Estas son las tres formulaciones que encontramos en la Biblia: sea en el Antiguo Testamento, como en el Evangelio; y luego, en la forma concreta del Catecismo de la Iglesia.

La primera formulación nos lleva a reconocer a Dios como Unico Dios verdadero a quien se debe exclusivamente todo honor y gloria. Excluye enfáticamente la adoración y el culto de los ídolos.

Las otras formulaciones indican claramente el "Amor" como 11 obligación primaria del hombre hacia Dios. Un amor completo, total, íntegro del hombre, con todas sus facultades y fuerzas.

Tanto la primera como las segundas, en cierto modo coinciden al combinar la preeminencia absoluta de Dios con la preferencia fundamental del hombre. Si el derecho de Dios proviene de su suprema excelencia, la correspondiente obligación del hombre funda su primaria urgencia.

Filosóficamente, el máximo ser es el máximo Bien; a El debe tender irresistiblemente el amor
del hombre. Con su primer amor y con su máximo amor: ante todas y sobre todas las cosas. En el orden natural, el Ser de Dios se afirma en nuestra propia existencia, como Creador; en nuestro origen, como Principio; y en nuestro destino, como Fin. O sea que el hombre le debe todo su ser; le debe todo su actuar; le debe toda su aspiración. Todo su ser. Todo su hacer. Todo su querer.

Según la enseñanza divina, el Salmista inspirado exclama: "Alaba alma mía a Yahvé. A Yahvé, mientras viva he de alabar. Mientras exista, salmodiaré para mi Dios" (Sal. 1 45)

Y Jesús, con palabra fuerte, exige: "Dad a Dios lo que es de Dios" (Mt.22:21). Se entiende así mejor la frase de San Agustín: "A Dios vamos, no con los pasos, sino con el corazón".

La primera obligación es la correspondiente al primer derecho. El hombre debe - más bien, a Aquel cuyo primer derecho viene de haberlo hecho. El ser - hombre lo debe al SER SUPREMO. Por eso todo el ser - del -hombre clama por su Señor, por su Dueño. "Res clamat Domino" sostiene el Derecho Universal: "la cosa grita por su dueño".

Aún cuando, en forma libre y voluntaria, no lo admita o reconozca, la naturaleza ontológica de su estructura humana se lo exige, se lo reclama. Se humaniza más, quien actúa más de acuerdo a su naturaleza. Por eso, la religión representa lo más inalienable, de Dios y del hombre. El mayor honor del hombre, es honrar a Dios!

NO TENDRAS OTROS DIOSES:
Ni "otro" que no será Verdadero
Ni "muchos" que serán falsos.

Siento que destruyen la Lógica, la Ontología y la Etica más fundamental, tantos y tantos hoy que, comodina, irracional, despectivamente sueltan la frase: "cada quien, su Dios".

Tristemente advierto la pobreza intelectual de quien no ha llegado a la idea real del hombre mismo y de lo que es Dios.
Leer el artículo completo...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Su comentario es importante para mí.
Gracias