30 agosto 2012

Evangelizarse a uno mismo primero (Parte 1)

Autor: Padre Joseph. Sacerdote del Monasterio de la Santa Transfiguración.
Traducción: Ailyn

[Lo que sigue es un extracto de una charla que dí el pasado sábado en la Nueva Evangelización. Como yo soy un monje y no un misionero, me centro principalmente en la conversión personal y el buen ejemplo como fundamental para dar testimonio de Cristo. Lo que se presenta aquí no es exactamente lo que dije --- estoy un poco más libre con el texto preparado cuando estoy "en vivo" --- pero está muy cerca.]

Hay un libro del Nuevo Testamento que es probable que casi nunca se oye en la Misa, Tal vez usted no lo leyó mucho. Es la más corta de las cartas de San Pablo y menos doctrinales: la carta a Filemón. Pero hay un versículo en el que se resume a la perfección la esencia de la Nueva Evangelización. Es la siguiente: "Rezo para que la participación de tu fe sea promover el conocimiento de todo el bien que tenemos en Cristo" Así que hoy vamos a reflexionar sobre "todo lo bueno que tenemos en Cristo" y cómo podemos prepararnos para compartir nuestra fe y promover el conocimiento del Evangelio.

Tenemos que empezar con la comprensión de lo que ya hemos recibido, así que sabemos qué es lo que estamos llamados a compartir con los demás. Pero, para compartir nuestra fe no significa necesariamente tenemos que estar de pie en frente de multitudes y predicar el evangelio. Recuerda lo que dijo San Francisco cuando envió a sus hermanos a evangelizar la región: "Prediquen el Evangelio, y, si es necesario, usen palabras" Con esto quería decir que las acciones hablan más que las palabras. El ejemplo de una vida cristiana fiel y devoto convence a más gente sobre la verdad del Evangelio que muchas homilías y discursos. Así que principalmente se habla de la evangelización mediante la conversión personal y el ejemplo.

No tenemos que pensar que toda la carga para salvar las almas se coloca sobre nosotros. Tenemos un papel importante que desempeñar, pero es el Señor y su gracia, que hacen que las cosas sucedan, para que los corazones y las mentes de cambio desde el interior, llevando a la gente al arrepentimiento ya la conversión. Nuestra tarea es simplemente ofrecer la invitación, de una manera u otra. Recientemente, alguien escribió esto sobre nuestro papel y del Señor: "El pescado se captura, entonces se limpia. Somos pescadores de hombres. Es nuestro trabajo para su captura, el de Jesús limpiar. Entonces Jesús hace la parte dura. Sólo tenemos que atraerlos mediante nuestro ejemplo...

Leer artículo completo...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Su comentario es importante para mí.
Gracias