12 abril 2012

Dios nunca muere

Hola, aquí coloco una canción mexicana (que en realidad es un Vals) compuesta por Macedonio Alcalá un compositor mexicano, nacido en Oaxaca.

Una bella melodía y letra que nos evoca la eternidad que nos espera.

En la página oficial del Estado de Oaxaca, cuenta en una reseña de la vida de este gran compositor que Macedonio lo escribió cuando estaba "gravemente debilitado por la enfermedad, hizo un supremo esfuerzo. Pidió papel pautado y lápiz e impulsado por un profundo sentimiento de gratitud hacia el Todopoderoso, dio rienda suelta a su inspiración".

"Dios Nunca Muere" es toda una solemne profesión de fe" . "Más o menos dos meses después de su arribo a Oaxaca, el 20 de agosto de 1869, don Macedonio AIcalá formuló su testamento "de pobre" ante el Escribano Público don José María Ocampo y los testigos Juan Bravo, José Mariano Aguilar y Homobono Marín. Declaró "ser católico, apostólico romano", "carecer de toda clase de bienes" y que "hace su última disposición testamentaria para el descargo de su conciencia".

Don Manuel Monterrubio, en histórica carta dirigida a su hijo Abraham, le informa que con el dinero que le llevaron a don Macedonio de parte de la Sociedad "Santa Cecilia", el enfermo pasó varios días. Varios días pudieron ser probablemente 3 o bien 4, ya que el mismo don Manuel afirma que el vals se estrenó una vez que don Macedonio había recibido la sagrada comunión, acto este que probablemente se efectuó entre el 20 y 23, o quizá el 24 de agosto, ya que el gran compositor, insigne músico oaxaqueño, falleció a las 12 horas de este último día, 24 de agosto de 1869, a la edad de 38 años, víctima de tuberculosis."

Fuente: Zárate, Manuel. Pequeño Diccionario Enciclopédico de Oaxaca . Universidad José Vasconcelos de Oaxaca"

Información extraída de la página: Oaxaca de Cara a la Nación

DIOS NUNCA MUERE (Macedonio Alcalá / Cipriano José Cruz)

Muere el sol en los montes, con la luz que agoniza
pues la vida en su prisa nos conduce a morir

Pero no importa saber que voy a tener el mismo final
porque me queda el consuelo que Dios nunca morirá

Voy a dejar las cosas que amé, la tierra ideal que me vio nacer
Pero sé que después habré de gozar la dicha y la paz que en Dios hallaré

Sé que la vida empieza en donde se piensa que la realidad termina
Sé que Dios nunca muere y que se conmueve del que busca su beatitud

Sé que una nueva luz habrá de alcanzar nuestra soledad
Y que todo aquel que llega a morir empieza a vivir una eternidad

Muere el sol en los montes con la luz que agoniza
pues la vida en su prisa nos conduce a morir.

Aquí puedes escuchar una excelente versión de esta canción, interpretada por Pedro Infante