07 diciembre 2006

Tercera enseñanza: Tu necesitas orar

Debido a que no vemos el valor de la oración, decimos que no tenemos tiempo para orar.

Primero: Necesitamos Orar, porque de ello depende nuestra salvación.

San Alfonso de Ligorio dijo: "Si tuviera un solo sermón que predicar, lo haría acerca de la oración. Porque si oras, serás salvo, y si no oras, entonces estarás pérdido."

Alguien puso esto en rima, así:

"Si oras bien, vivirás bien. Si vives bien, morirás bien.

Si mueres bien, recibirás el eterno bien.

Y si recibes el eterno bien, entonces todo en ti estará bien."

La condición del mundo hoy en día y las victorias de Satanás en el mundo, pueden ser atribuídos al simple hecho de que estamos confiando demasiado en nuestros propios recursos - nosotros, nuestra ciencia, nuestra tecnología - y no en nuestras plegarias como debiera ser.

San Pablo ya nos lo advirtió: "Porque nuestra lucha no es contra fuerzas humanas, sino contra los principados y potestades y espíritus malignos o demonios en las regiones celestes." Nos enfrentamos con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal. Por eso, pónganse la armadura de Dios... oren cada vez que puedan..." (Efe. 6,12-13 ; 18)

Cuando no oramos como nos lo pide la Virgen, estamos peleando sin la armadura de Dios. Nos quedamos indefensos y vulnerables, como presas fáciles para Satanás. Y ante el malo , con sus poderes angelicales, hacemos el papel del tonto.

Si no oramos, nos convertimos en gente sin Dios. Y la gente sin Dios facilmente puede convertirse en demonios. De aquí la urgencia de la Santísima Virgen para orar. La oración no tiene espada ni sable, ni bayoneta calada. Tampoco amenaza destrozar al prójimo, poniéndolo debajo de su talón. Sin embargo, cuando todo parece fracasar, la oración persevera.

1 comentario:

  1. Lorena Schutz Taylor11:42 a.m.

    De acuerdo contigo, orar es bueno para el alma, es como el agua para el sediento.

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