04 diciembre 2006

Primera Enseñanza: eliminar el pecado

Enseñanzas de la Santísima Virgen María sobre como orar bien

1. Para orar primero debes preparar tu corazón, eliminando los dos mayores obstaculos para orar: el pecado y la preocupación.


A) El pecado
Pecar es volver la espalda a Dios; es una ofensa a Él. Orando volvemos nuestras caras a Dios. No podemos estar de frente a dos direcciones al mismo tiempo. Por tanto, para orar bien uno tiene que deshacerse del pecado.


En la confesión es el único metodo para extirpar de raíz el pecado. El sacramento de la confesión nos limpia de las manchas de pecado.
La Virgen María aconseja que es bueno confesarse cada mes o cada que se necesite.


El pecado es una enfermedad terrible. Y se mete muy dentro de nosotros. La confesión significa descubrir nuestro egoísmo, nuestras actitudes hacia los demas, hacia nuestros propios problemas, nuestras dificultades, nuestras cruces, nuestras penas, en fin, hacia todo lo que nos ocurre negativamente y cambiarlo.


Reconciliarse significa aceptar la voluntad de Nuestro Señor, de la misma manera que lo hizo María en el día de la Anunciación. Cuando pecamos rechazamos la voluntad de Nuestro Señor con el propósito de hacer nuestra propia voluntad. Pero durante la confesión, al igual que María, decimos: “Hagase en mí según Tu voluntad”


Cuanto más cerca te encuentres de Dios, más dificil te será cargar con tus pecados, por más leves que sean, porque te separarán de Dios. ¡Para los que aman, la falta más pequeña se transforma en una montaña!


La confesión nos ayuda a conocernos a nosotros mismos. Y el conocimiento de uno mismo es uno de los requisitos para llevarnos hacia la perfección. La confesión le ofrece la oportunida de poder contar con un guía espiritual, de que la Gracia de Dios crezca en usted, de que lo una aún más a Dios, preservandolo del pecado y de Satanás.


Debido al pecado original todos tenemos una tendencia hacia el pecado. Pecar es como nadar a favor de la corriente del agua - Es facil. Evitar el pecado es como nadar contra la corriente – es más dificil. Confesiones frecuentes y fervientes, sin embargo, contrarrestarán esa tendencia al pecado hasta tal punto, que llegará un momento en que se nos hará más facil hacer el bien que hacer el mal – llegará el momento en que se habrán secado las raíces del pecado.


¡Ah! Si realmente conocieramos el verdadero valor del Sacramento de la Confesión, pelearíamos por llegar al confesionario de nuestra parroquia.

Fuente: Libro "La Virgen María en Medjugorje, nos enseña a orar" Del P. Rev. Albert J.M. Shamon

1 comentario:

  1. Anónimo4:32 p.m.

    Es muy buena esta informacion gracias por todo que dios la vendiga y que siempre este de su lado . amen ....!!!!

    ResponderEliminar

Su comentario es importante para mí.
Gracias