17 marzo 2006

Combate duro, pero premio grande

Estamos escribiendo para quienes no se contentan con llevar una vida mediocre, sino que aspiran a obtener la perfección espiritual y la santidad.

Para esto es necesario combatir continuamente contra las inclinaciones malas que cada cual siente hacia los vicios y el pecado; dominar y mortificar los sentidos, y tratar de arrancar de nuestra vida las malas costumbres que hemos adquirido, lo cual no es posible sin una dedicación infatigable y continua a la tarea de conseguir la perfección y santidad, y tener siempre un ánimo pronto, entusiasta y valiente para no dejar de luchar por tratar de ser mejores.


San Pablo dice: “Me espera una corona de gloria que me dará el Divino Juez, y no solo a mí sino a todos los que hayan esperado con amor su manifestación.” (2Tim. 4,8)
“Pero nadie recibirá la corona si no ha combatido segun el reglamento.” (2 Tim. 2,5)

Libro: El combate espiritual De: P.Lorenzo Scúpoli.

2 comentarios:

  1. El camino de la santidad, es muy exigente, sino leer la historia de San Agustín y las constantes oraciones que hacia su madre por su conversión. Esa es la verdadera arma la oración sin ella no podremos vencer nuestras debilidades humanas, que el mismo Dios conoce desde el principio de la historia de la Salvación...

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  2. Hola Gustavo, muy acertado tu comentario, la oración es importantísima en la vida de las personas que queremos estar cerca de Dios.
    Gracias por tu comentario y gracias por visitar este blog.

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Su comentario es importante para mí.
Gracias